miércoles, 28 de enero de 2009

" Sé como un muerto "


Era un venerable maestro. En sus ojos había un reconfortante destello de paz permanente. Sólo tenía un discípulo, al que paulatinamente iba impartiendo la enseñanza mística. El cielo se había teñido de una hermosa tonalidad de naranja-oro, cuando el maestro se dirigió al discípulo y le ordenó:

--Querido mío, mi muy querido, acércate al cementerio y, una vez allí, con toda la fuerza de tus pulmones, comienza a gritar toda clase de halagos a los muertos.

El discípulo caminó hasta un cementerio cercano. El silencio era sobrecogedor. Quebró la apacible atmósfera del lugar gritando toda clase de elogios a los muertos. Después regresó junto a su maestro.

--¿Qué te respondieron los muertos? -preguntó el maestro.

--Nada dijeron.

--En ese caso, mi muy querido amigo, vuelve al cementerio y lanza toda suerte de insultos a los muertos.

El discípulo regresó hasta el silente cementerio. A pleno pulmón, comenzó a soltar toda clase de improperios contra los muertos. Después de unos minutos, volvió junto al maestro, que le preguntó al instante:

--¿Qué te han respondido los muertos?

--De nuevo nada dijeron -repuso el discípulo.

Y el maestro concluyó:

--Así debes ser tú: indiferente, como un muerto, a los halagos y a los insultos de los otros.



*El Maestro dice: Quien hoy te halaga, mañana te puede insultar y quien hoy te insulta, mañana te puede halagar. No seas como una hoja a merced del viento de los halagos e insultos. Permanece en ti mismo más allá de unos y de otros.

4 comentarios:

  1. En teoría bien, pero en la práctica...

    Lo importante son las críticas constructivas, aunque a veces duelan un poco.

    ¿Dije ya cómo me gustan este tipo de post?, si, creo que si ;D

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  2. Eso de permanecer impasible es chungo pero chungo chungo, porque a veces te dan ganas de soltar un buen par de... bofetones a los que te insultan que pa qué pa que. jejeje

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  3. Es muy difícil comportarse como un muerto Susy, pero tendremos que aprender un poco por lo menos.

    Temmpus, las verdades duelen mucho, pero depende de quien las diga y de que manera, se admiten mucho mejor.

    Zoldar, yo soy el primero que me cuesta no saltar cuando me "tocan" la fibra. Pero no salto casi nunca últimamente. Antes cuando era más joven sí saltaba... pero sin llegar a los bofetones. No me sirvió de nada, bueno sólo para empeorarlo todo

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