jueves, 18 de octubre de 2012

'Los sueños y las lágrimas'




Nunca utilizo mi teléfono móvil para escribir un post, pero mi vida cada vez se complica un poco más hoy voy a recurrir a ello...

Hoy mi madre se encuentra de nuevo hospitalizada con graves problemas respiratorios y a eso se añade su diabetes y problemas de movilidad.

En otras primeras veces en las que la visité al hospital, me esforzaba en darle consejos para mejorar su salud... e incluso me enfadaba con mi madre cuando intentaba corregir su actitud poco beneficiosa para sus problemas. Sin embargo hoy me mostré con la actitud de asumir la realidad y dejar que la vida fluyese como las aguas tranquilas de un río desembocando en el mar.

Hoy cuando sonaba mi teléfono, supe que algo ocurría; esperaba esa llamada, la verdad. Pero nunca crees que llega ese momento. No quieres creerlo. Uno tiene sus esquemas y sus sueños en la vida. Sueños que se ahogan en lágrimas casi todas las veces.

Mi padre trabajaba en una factoría verificando piezas para los camiones y en su mente amasaba un sueño para cuando se hiciese mayor o le surgiese la necesidad de abandonar su trabajo industrializado... Rondaban los años sesenta. Su simple y anhelado sueño, consistía en alimentar unas cuantas vacas y ordeñar la leche para vender. Disfrutar a su forma la vida en pareja con su mujer, mi madre. Una vida de campo y tranquilidad.

Pero sus sueños nunca se realizaron, con la llegada de una de las crisis a principios de los ochenta, mi padre cambió su trabajo por una pequeña conserjería hasta su jubilación.

Han pasado quince años desde su jubilación y traslado a su piso en el barrio zaragozano del Actur, un sitio privilegiado en cuanto a servicios sociales,médicos ect... Aunque lejos de su anhelado sueño.

Cuando deseamos algo para un futuro, casi nunca pensamos que en el futuro ya no sentiremos lo mismo psicológicamente ni físicamente y que las circunstancias que nos rodean habrán cambiado tantísimo, que jamás lo hubiésemos imaginado, y que incluso iban a ser para nuestro bien.

Por eso debemos disfrutar el presente que vivimos 'ahora y en este mismo instante'

La salud cuando se es mayor, se resiente y que incluso nos protege quitándonos la realidad y la crudeza...

Hoy me puse en el lugar de mis padres ,una enferma y el otro perdía la noción de la realidad.

Hoy lloré por ellos y aprendí una valiosa lección de la vida... Respetar y sembrar para luego cosechar...






No hay comentarios:

Publicar un comentario