viernes, 11 de noviembre de 2011

Café 166



Voy a tomarme un café... y como es de costumbre tengo un buen hábito: dejo el coche bien aparcado y a la vista.

Me atiende una chica joven muy amable... era la segunda vez que paraba en ese lugar, pero la primera en toda mi vida que alguien se le ocurre la idea de ponerme el número de taxi dibujado en el café.

Me quedo tan perplejo que no sé que decir ni cómo reaccionar... Mi único pensamiento es que debo de dar la imagen de un tipo normal.

El ser agradecido es una virtud que no la tiene cualquiera, desde luego.

¡ Y cuanto gusta recibir esa gratitud !


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