jueves, 24 de febrero de 2011

El Maestro



Hay muchos locos que perdieron el ritmo, por llevar el suyo. Locos que siguieron unos sanos principios y valores a rajatabla , mientras la vida les trató con dureza. Muchos maestros de la mirada perdida y melancólica protegidos en sí mismos... en su mundo.

Buenas personas que amaron tan intensamente que lo arriesgaron todo. Y les dieron tristeza, desencanto y soledad. Noches frías y mañanas vacías de sol y hambre. Locura le llaman al conjunto de desdichas y egoísmos ajenos.

Por eso un maestro cuando encuentra una batuta, se enfrenta con elementos naturales como el agua el fuego y la tierra. No existen barreras, ni desencantos, solo grandeza y dominio congénito.

Hoy, si ves a un héroe y maestro pasar a tu lado, mírale con respeto... porque en su interior anida la libertad, pena, alegría, soledad, bullicio solitario. Una historia que nadie quiso escuchar, entremezclada explosívamente, desembocando en una locura hermosa y sabia... casi inquietante. Lógicamente incapaz de pertenecer y agruparse en esas mentes comunes denominadas "razonablemente normales".

Jose.

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