
Bendita sea la hora me dices, como la canción de Maná. Bendita sea la hora en que pasaste por aquí, cuando más te necesitaba y mas desesperada me encontraba, apareciste brillante y con ese ritmo rodado y enredado...
Un taxi es un amor necesario y anónimo, admitiendo imperfecciones a cambio de necesidades y un amparo en lugar de soledad.
Un taxi es una aventura, un silencio, un romper el hielo a la par y ruborizarse por esa causa.
Un taxi es siempre una historia con final feliz, con buenos deseos y pena de no vernos nunca jamás.
Un taxi es una mezcla de historias y de personas, de fragancias que antojan tabaco y tinta de prensa temprana, perfume de rosas y jazmines...
Un taxi es una chispa sonora en la oscuridad, que da la luz y calor. Una chispa de imaginación, una idea y un consejo.
Un taxi es humanidad entre las personas.
Un taxi es una opción entre charlar o mirar entre cristales y pensamientos.
Un taxi es el contraste de una ruidosa fiesta y un silencio reconfortante y tranquilo.
Un taxi... es lo que ofrece un corazón anónimo y cercano, extraño pero humano a la vez.
Yo lo sé... lo he vivido y por eso; yo te lo digo.
P.D.
Besos...así,sin más.
Taxi es soledad en compañia, donde solo el entendimiento se mide en fichas de relog.
ResponderEliminarSi Mario, pero hay taxistas como tú, llenos de vida e ilusión y hay otros grises y opacos.
ResponderEliminarPrefiero ser como tú, rico en familia y amistades...
No hay fichas en el mundo para contar lo que tu vales, tachero y hermano.
Que seas feliz en tu cumpleaños... con fichas o sin ellas.
Ay Emilio!!! que contentas se iban a poner todas en casa...
ResponderEliminarGracias Jubi. Un abrazo